Francia: protestas estudiantiles y fakenews

Las protestas estudiantiles volvieron a generar disturbios en distintas ciudades de Francia. Desde hace dos semanas, varios colegios fueron bloqueados y las movilizaciones crecieron hasta llegar a distintos puntos del país. Los reclamos son por deterioro de las aulas y falta de personal. Hubo enfrentamientos con la policía, detenciones e incendios.
En medio de todo esto, empezaron a circular videos e imágenes que no tienen nada que ver con las protestas actuales. Algunas son de otros momentos o de otros lugares.
Los estudiantes salieron a las calles
Las manifestaciones ya van bloqueando las clases en cientos de colegios desde hace dos semanas. Empezaron en los suburbios más desfavorecidos y se fueron extendiendo por todo el país.
Los estudiantes y simpatizantes fueron dispersados por la policía con el uso de gas lacrimógeno. Estaban protestando en la ciudad de Estrasburgo, en el marco de unas manifestaciones nacionales que le exigían al gobierno que solucione la falta de personal y el deterioro de las aulas. Las movilizaciones empezaron a mediados de septiembre en las afueras de Francia, y en los últimos días ganaron fuerza y se extendieron. Fueron afectados 413 centros educativos por bloqueos, protestas u otro tipo de incidentes. A su vez, las protestas fueron acompañadas con incendios, daños materiales y enfrentamientos con la policía.
En Lyon, una manifestante de 76 años explicó que hay un hilo conductor en su vida que es la solidaridad. Por eso, protesta junto a los jóvenes. Sostiene que si los jóvenes sienten desesperanza, en parte es culpa de los adultos.
Un estudiante de 16 años fue detenido por ser sospechoso de haber rociado con gasolina a un profesor durante una movilización estudiantil en el sur de Francia. Otro estudiante de 17 años fue detenido también porque al parecer, participó agrediendo durante las propuestas. También está acusado de tirar una piedra que le lastimó el ojo a una mujer de 50 años.
En total hay unos 5.000 detenidos desde que empezaron las protestas. El 85% son menores de edad.
Por ahora, las manifestaciones están limitadas a centros educativos que no incluyen universidades, y lo que justamente el gobierno teme es que se extiendan en este sentido.
El gobierno es fuertemente criticado
El poder Ejecutivo anunció que va a llevar al Parlamento una ley para que quienes generen daños en manifestaciones violentas, paguen. Esto generó distintas críticas.
Tanto sindicatos como organizaciones sociales acusaron al gobierno francés de emplear demasiada fuerza hacia menores. Se iniciaron cinco investigaciones internas para revisar las actuaciones de los agentes. La Liga de los Derechos Humanos denunció ciertas cuestiones que consideran que no están alineadas con el Estado de derecho. Desde el Poder Ejecutivo se acusa a La Francia Insumisa de alimentar la tensión por motivos electorales, ya que faltan seis meses para la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Cuidado con lo que circula en redes
Más allá de estas cuestiones que sí sucedieron y son reales, hay muchas imágenes que están circulando que no son actuales, y que tampoco están relacionadas con las protestas estudiantiles en Francia. Por ejemplo, hay un video en el que se muestran autos quemados y a varias personas destrozando una parada de colectivos. El mensaje decía “Francia ha caído”. Como este, hay varios videos que siguen circulando y que pueden surgir que no son reales. Estas fake news lo único que hacen además de desinformar, es generar miedo y “justificar” el verdadero accionar de los policías para reprimir a las juventudes que se están manifestando.
Las protestas en Francia siguen creciendo y ya van dejando miles de menores de edad detenidos. El gobierno está preparando nuevas medidas y cuestiona a quienes “alimentan la tensión”. Organizaciones sociales y de derechos humanos ponen el foco en cómo actúa la policía y en el uso de la fuerza contra los jóvenes.
A todo esto se suman las imágenes falsas, que pueden parecer pruebas de lo que está sucediendo, pero no lo son. Esas imágenes son compartidas y generan miedo. También hacen muy difícil distinguir qué es lo que realmente está pasando.
En esta protesta ya hay tensión, y la desinformación también puede tener consecuencias.


