Violencia digital en las escuelas: fotos falsas de alumnas hechas con IA
Hace meses que viene pasando algo inaceptable en unos colegios: alumnos utilizan fotos de sus compañeras, las editan con inteligencia artificial para que ellas aparezcan desnudas y las venden como material pornográfico. Y esto no es todo, porque las venden junto con los nombres de esas compañeras, sus edades y el dato del colegio al que asisten.

Hace meses que viene pasando algo inaceptable en unos colegios: alumnos utilizan fotos de sus compañeras, las editan con inteligencia artificial para que ellas aparezcan desnudas y las venden como material pornográfico. Y esto no es todo, porque las venden junto con los nombres de esas compañeras, sus edades y el dato del colegio al que asisten.
No es algo que empezó ahora
Esta situación se dio a conocer en junio, cuando varias alumnas empezaron a denunciar que existían grupos de WhatsApp en los cuales sus compañeros compartían packs y videos alterados con IA. Hay casos a lo largo y a lo ancho del país, la cuestión no se limita a los dos colegios involucrados en ese momento.
Bloquear la entrada del colegio para ser escuchadas
Hace unos días, un grupo de alumnos de otro colegio también difundió fotos alteradas de sus compañeras. Los padres de estas jóvenes protestaron, y fueron recibidos por las autoridades del colegio. La escuela sabe quiénes son los cuatro alumnos que difundieron las imágenes y las medidas que tomaron fueron permitirles seguir cursando virtualmente y no renovarles la matrícula.
En lugar de aplicar un protocolo contra la violencia de género, las autoridades solo minimizaron el problema e intentaron que los padres no se enteraran de lo que estaba pasando. Luego de más de un mes de reclamos por parte de varias alumnas, las familias y las estudiantes no vieron otra solución que reaccionar ante el silencio del colegio.
Como respuesta a esto, varias alumnas junto a sus padres, se indignaron y organizaron una sentada en la puerta del colegio para bloquear el ingreso.
Las víctimas son estudiantes de tercer y cuarto año, quienes afirman que las fotos circularon rápidamente entre sus compañeros y entre otras escuelas.
La indignación de los padres fue total, porque el colegio no solo no hacía nada, sino que les decían a las alumnas que no digan nada para que la información no les llegue a los adultos. Varios padres se enojaron al enterarse lo que estaba pasando y más aún al saber que sus hijas estaban siendo silenciadas, y que, por culpa de eso, no podían ayudarlas. La escuela no se comunicó, no los atendió, solamente los ignoró.
No todo está perdido
De los cuatro acusados, hay dos que fueron imputados. Si bien este tipo de prácticas no están tipificadas como delito, existe una ley que es de “Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres”, la cual busca la dignidad, reputación e identidad, incluso en los espacios digitales.
La ley 27.736 o Ley Olimpia, sancionada el 10 de octubre de 2023, incorpora la violencia digital como una modalidad de violencia de género contra las mujeres. Busca resguardar la intimidad, la dignidad y la reputación en las redes sociales, internet y tecnologías de la información y comunicación.
Abarca la difusión sin consentimiento de material íntimo, el ciberacoso, la extorsión digital, la suplantación de identidad y los ciberataques.
Lo que está pasando en estos colegios no es una broma ni algo que se pueda dejar pasar. Hay chicas que se enteraron de que sus fotos estaban circulando por grupos y páginas de internet. Esas fotos estaban editadas para mostrarlas desnudas y se usaban para venderlas como material pornográfico. Encima, muchas tuvieron que insistir durante semanas para que el colegio les diera una respuesta, y no lo consiguieron.
El problema no termina ahí. Cuando una institución minimiza lo que pasa o les pide a las alumnas que no hablen, termina haciendo todo más difícil para quienes ya están pasando por una situación horrible. Las chicas necesitan ser escuchadas, que las acompañen y que se tomen medidas para que esto no vuelva a pasar.
Que las fotos estén hechas con Inteligencia Artificial no significa que no haya víctimas ni que el daño sea menor. Las imágenes pueden ser falsas, pero la violencia y sus consecuencias son reales.


