Advierten sobre la precarización laboral y la falta de protección social en plataformas digitales
El crecimiento de la economía de plataformas ha creado nuevas oportunidades de ingresos en todo el mundo, pero también plantea desafíos vinculados a la seguridad social, los ingresos y los derechos laborales de millones de trabajadores. Desde la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo, en junio del 2025, los debates sobre el crecimiento de las plataformas […]

El crecimiento de la economía de plataformas ha creado nuevas oportunidades de ingresos en todo el mundo, pero también plantea desafíos vinculados a la seguridad social, los ingresos y los derechos laborales de millones de trabajadores.
Desde la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo, en junio del 2025, los debates sobre el crecimiento de las plataformas y su lugar en el mercado laboral vienen aumentando. Actualmente estas empresas han abierto nuevos mercados a escala global, nuevos empleos y oportunidades de ingreso, por otro lado, los gobiernos están adoptando medidas para regular el trabajo en las plataformas digitales.

Desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalan que entre los desafíos más importantes se encuentran las plataformas digitales incluyen garantizar ingresos adecuados, seguridad social, salud y seguridad en el trabajo, y otras protecciones para los trabajadores, al tiempo que se aseguren los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
Un informe de Farnoud Ghasemi y otros autores analiza el rol de las plataformas en el mercado laboral, evalúa la cuestión del salario mínimo y su funcionamiento en la ciudad de Ámsterdam como ejemplo. Ghasemi explica que las plataformas digitales operan como mercados bilaterales que conectan a trabajadores independientes con consumidores, transformando sectores que van desde la movilidad que pueden ser empresas como Uber, Lyft, Didi, Cabify; el reparto como Just Eat, Rappi, Pedidos Ya, iFood; y otras de anotación de datos para inteligencia artificial como Remotasks o Scale AI.
El análisis de estos autores explica cómo estas empresas aprovechan los efectos de red para expandirse rápidamente, pero suelen clasificar a sus trabajadores como «contratistas independientes» para evitar obligaciones legales y fiscales.
Precarización laboral y la «paradoja de la flexibilidad»
Un estudio de Lauren Benjamin Mushro describe la «paradoja de la flexibilidad». Quiere decir que mientras las plataformas promocionan autonomía, los trabajadores viven atados a sus dispositivos esperando tareas que no llegan, hundiéndose más en la precariedad.
A su vez, señala que la precarización se agrava por la inestabilidad política y económica en países como Venezuela, donde el salario mínimo es extremadamente bajo y en las plataformas pueden ganar menos de 2 dólares por hora.
Sobre esto, Human Rights Watch afirma que al ser considerados no-empleados estos trabajadores también quedan excluidos de los sistemas de seguridad social, lo que los deja sin protección en caso de accidentes laborales, enfermedades o desempleo.
En esa línea, Lena Simet de Human Rights Watch advirtió que “las plataformas digitales de trabajo han creado un modelo de negocio que permite que los empleadores eludan sus responsabilidades, a la vez que mantienen a los trabajadores bajo un control algorítmico estricto, propiciado por decisiones poco transparentes e imprevisibles”.
Mushro explica que las empresas suelen utilizar sistemas algorítmicos que afectan las condiciones laborales, como la asignación de trabajo, la reducción de ingresos, otras formas de disciplina y el despido de trabajadores. Estos sistemas suelen ser opacos, propensos a errores y discriminatorios, y a su vez, tienen pocos recursos para impugnar las decisiones automatizadas.
Desafíos y perspectivas a futuro
Los análisis coinciden en que el crecimiento del trabajo mediado por plataformas digitales abre varios frentes de debate para los próximos años. Uno de ellos es la regulación de los ingresos. Algunas políticas públicas buscan establecer salarios mínimos para proteger a los conductores y repartidores. Sin embargo, especialistas advierten que las empresas pueden responder restringiendo el acceso a las aplicaciones o limitando la posibilidad de tareas, una estrategia que podría reducir las oportunidades de trabajo para quienes dependen de las plataformas.
En paralelo, este debate también se trasladó al plano internacional. Durante la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo se alcanzó un acuerdo para avanzar en una convención vinculante destinada a regular el trabajo en plataformas digitales a nivel global. Esta iniciativa busca abordar cuestiones como la transparencia de los algoritmos, la seguridad social y la portabilidad de derechos en los diversos empleos digitales.
Otro desafío señalado por los informes es la brecha de gobernanza que existe en este sector. Muchas empresas de plataformas tienen su sede en países del Norte Global, mientras que una gran parte de los trabajadores se encuentran en economías del Sur Global. Esta distancia facilita, según los analistas, la evasión de regulaciones nacionales y expone a los trabajadores a condiciones laborales más precarias.
En este contexto, distintos organismos internacionales sostienen que la recopilación de información comparada sobre leyes y políticas públicas podría facilitar el diálogo social y el diseño de regulaciones basadas en evidencia. Estos estudios también analizan cómo distintas jurisdicciones están abordando cuestiones como la clasificación laboral de los trabajadores, los sistemas automatizados de asignación de tareas, el tiempo de trabajo, la protección de los datos personales, la seguridad laboral y los mecanismos de finalización de contratos dentro del trabajo en las plataformas digitales.
Presidente de la Fundacion para la democracia


