Derechos Humanos

Casi un millón de desplazados y hospitales bajo ataque profundizan la emergencia en Líbano

La ONU alertó sobre el deterioro de las condiciones humanitarias en medio de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá y reclamó mayores fondos para asistir a 1,4 millones de personas. A comienzos de junio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) duplicó su petición de ayuda humanitaria para el Líbano de 640 millones de dólares […]

Casi un millón de desplazados y hospitales bajo ataque profundizan la emergencia en Líbano

La ONU alertó sobre el deterioro de las condiciones humanitarias en medio de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá y reclamó mayores fondos para asistir a 1,4 millones de personas.

A comienzos de junio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) duplicó su petición de ayuda humanitaria para el Líbano de 640 millones de dólares en pleno recrudecimiento del conflicto entre Israel, Irán y Hezbolá.

Sobre esto, la oficina humanitaria de las Naciones Unidas (OCHA) manifestó que la crisis humanitaria en Líbano es sumamente grave y que el país se está deteriorando. La OCHA también dijo que “los desplazamientos repetidos, la capacidad de alojamiento insuficiente y las limitadas perspectivas de un retorno seguro agravan la vulnerabilidad”.

Al mismo tiempo, la agencia de la ONU advirtió que las personas afectadas están agotando sus capacidades de adaptación y que los servicios esenciales están bajo una presión creciente.

En una primera etapa de la emergencia, la ONU había solicitado 308 millones de dólares para apoyar la intervención de emergencia del gobierno libanés hasta finales de mayo. Sin embargo, posteriormente sostuvo que se necesitarían 331,5 millones de dólares adicionales hasta finales de agosto.

Desde OCHA informaron que solo se habían recibido 185,9 millones de dólares de la solicitud inicial, y agregaron que esa cantidad permitió asistir a aproximadamente 680.000 personas entre el 2 de marzo y el 31 de mayo.

Por otro lado, la oficina humanitaria señaló que el objetivo es más que duplicar esa cifra para llegar a 1,4 millones de personas, alrededor de un cuarto de la población, que necesitan asistencia humanitaria en Líbano.

Por su parte, el gobierno libanés sostuvo que los ataques israelíes habían causado más de 3.500 muertos desde que Hezbolá involucró al país en la guerra regional en Oriente Medio el 2 de marzo, lanzando cohetes contra Israel en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes que mataron al líder supremo de Irán.

Desde entonces, alrededor de un millón de libaneses se vieron obligados a huir de sus hogares en todo el país, mientras que más de 1,2 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda, según el llamamiento humanitario de Naciones Unidas.

Ataques contra los servicios de salud

A comienzos de junio, las autoridades libanesas informaron que al menos 86 personas, entre las que se cuenta personal de salud, resultaron heridas luego de los ataques israelíes contra el Hospital Jabal Amel, situado en la ciudad de Tiro, al suroeste del Líbano.

Al respecto, el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el país informó que los ataques causaron daños importantes en el servicio de urgencias y en la unidad de cuidados intensivos. “Estos ataques matan y mutilan, y además privan a la población de los servicios de salud que necesita”, afirmó Abdinasir Abubakar, representante de la OMS.

Abubakar subrayó que Jabal Amel es uno de los pocos hospitales que funcionan actualmente en el sur.

Según informes, el hospital de Hiram también fue atacado durante esos mismos días. Mientras tanto, el tercer hospital estaba “desbordado al tener que hacer frente a la afluencia de un número cada vez mayor de pacientes heridos”, señaló el representante de la OMS.

En solo tres meses, la OMS verificó casi 190 ataques contra el sector sanitario, que causaron la muerte de 128 trabajadores sanitarios e hirieron a otros 332. Además, destacó que solo en la última semana del período relevado se produjeron 11 ataques.

Los cascos azules

Previamente, Israel había bombardeado una zona cercana a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), en la localidad de Marjayoun, en el sur del país. En el bombardeo del 4 de junio, un casco azul murió y otros dos resultaron heridos luego de que proyectiles de mortero impactaran sobre ellos. La víctima fue identificada como el sargento Milovan Jovanović, de nacionalidad serbia y 36 años.

Según los informes, el militar resultó gravemente herido y fue evacuado por vía aérea a un hospital en Beirut poco después del ataque. Los otros dos cascos azules heridos, uno español y otro salvadoreño, permanecieron bajo tratamiento en una instalación médica de la misión en el sur del Líbano.

La misión de la ONU abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del incidente. Las primeras informaciones indicaron que el proyectil fue “fuego indirecto proveniente del norte del río Litani”, sostuvo el portavoz de la ONU.

Con la muerte de Milovan Jovanović, ya eran siete los cascos azules fallecidos en el Líbano desde la reanudación de las hostilidades el pasado 2 de marzo de 2026.

Por su parte, el Secretario General afirmó que los ataques contra el personal de mantenimiento de la paz deben cesar de inmediato y recordó que constituyen graves violaciones del derecho internacional, pudiendo llegar a ser consideradas crímenes de guerra.

La situación humanitaria en el Líbano continúa siendo crítica, con cientos de miles de personas desplazadas y una fuerte presión sobre el sistema sanitario. Naciones Unidas y organizaciones humanitarias mantienen sus llamados a un mayor financiamiento internacional y a la protección de la población civil y de la infraestructura médica, al tiempo que reiteran la necesidad de garantizar el acceso seguro de la ayuda humanitaria y el respeto del derecho internacional humanitario en medio de la persistencia de las hostilidades.

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