Derechos Humanos

Día Mundial de la Vida Silvestre 2026: las plantas medicinales en el centro del debate ambiental y sanitario

La evidencia reciente confirma que la diversidad de plantas medicinales está profundamente vinculada a la historia humana. Sin embargo, su supervivencia silvestre enfrenta riesgos sin precedentes. El 3 de marzo es el Día Mundial de la Vida Silvestre instaurado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que desde 2013 busca concientizar sobre el valor […]

Día Mundial de la Vida Silvestre 2026: las plantas medicinales en el centro del debate ambiental y sanitario

La evidencia reciente confirma que la diversidad de plantas medicinales está profundamente vinculada a la historia humana. Sin embargo, su supervivencia silvestre enfrenta riesgos sin precedentes.

El 3 de marzo es el Día Mundial de la Vida Silvestre instaurado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que desde 2013 busca concientizar sobre el valor de la flora y la fauna para la vida humana y los desafíos que enfrenta en pleno contexto de cambio climático.

El lema de este 2026 es “Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia”. Con la idea de remarcar la importancia de estas especies esenciales para el equilibrio ecológico, la salud humana, la atención primaria de la salud, y además de los conocimientos tradicionales que sustentan economías y culturas regionales.

Diversidad, conocimiento tradicional y salud global

Un estudio liderado por Nawal Shrestha, publicado en la revista Current Biology, señala que la diversidad de las plantas medicinales está sumamente ligada a la historia humana y la ecología. En esta línea, dice el artículo, las plantas con propiedades medicinales han sido fundamentales en el desarrollo de sociedades humanas y continúan siendo una fuente clave para la investigación farmacológica y nuevos descubrimientos en salud.

Según el texto, la conexión está definida por una «huella humana» en la biodiversidad vegetal, donde la duración de la interacción entre las sociedades y su entorno ha moldeado el conocimiento y la diversidad de las plantas utilizadas para la salud. A su vez, es necesario tener en cuenta que un factor clave es que cuanto más tiempo ha vivido una población en un área, más ha experimentado y reconocido el valor medicinal de la flora local, transmitiendo este conocimiento socialmente.

A su vez, los ecosistemas funcionan como reservorios, ya que los bosques y reservas forestales actúan como hábitats críticos para estas especies. En comunidades rurales, por ejemplo, las plantas medicinales son una parte integral de su cultura y medios de vida, representando en algunos casos hasta el 64% de sus ingresos anuales.

Amenazas ambientales y extractivas

Según un estudio de la Universidad de Energía y Recursos Naturales de Ghana publicado en Trees, Forests and People, destaca que a pesar de su importancia, muchas especies de plantas medicinales están en riesgo debido a la pérdida de hábitat, la sobreexplotación, el cambio climático y el comercio ilegal. El documento señala que más del 20 % de las especies vegetales utilizadas con fines medicinales y aromáticos están consideradas amenazadas de extinción.

Por otro lado, la creciente demanda global impulsa la recolección insostenible. Según los datos publicados en Forests and People, se estima que de las 50.000 a 80.000 especies de plantas usadas medicinalmente, unas 15.000 están en riesgo de extinción debido a la sobrecosecha y la destrucción del hábitat.

El documento señala que, tanto el cambio climático como la minería representan amenazas significativas para la supervivencia, la calidad y la disponibilidad de las plantas medicinales, impactando directamente su biología y los ecosistemas que las sostienen.

En esa misma línea, el estudio de Forests and People señala, que la minería ilegal representa un factor crítico de degradación ambiental y menciona el caso de las “galamsey» en regiones como Ghana. La actividad minera conlleva la eliminación directa de la cobertura vegetal y la degradación del suelo, lo que resulta en la pérdida de hábitats críticos para especies silvestres que no pueden ser fácilmente cultivadas.

Debido a la destrucción de hábitats, miles de especies medicinales están en riesgo. La minería, sumada a la urbanización y la expansión agrícola, está empujando a las especies silvestres a la extinción local. A su vez, la degradación del entorno forestal provocada por actividades extractivas hace que sea más difícil para los recolectores acceder a las plantas, obligándolos a recorrer distancias más largas o enfrentar entornos más peligrosos.

El estudio señala que al mismo tiempo que la minería actúa principalmente a través de la destrucción física y directa del recurso, el cambio climático altera la biología y la química de las plantas, comprometiendo su valor como medicina para los miles de millones de personas que dependen de ellas.

Las organizaciones internacionales sostienen que las plantas medicinales y aromáticas son vitales para la supervivencia global, ya que sostienen la salud del 80% de la población mundial y es la base de casi un tercio de los fármacos modernos. Sin embargo, esta relación se encuentra en un punto crítico de vulnerabilidad debido a la sobreexplotación, la minería y el cambio climático, factores que no solo extinguen especies, sino que alteran la potencia química de las que sobreviven.

Por su parte, la ONU advierte que la supervivencia en estado silvestre no está garantizada sin acciones de conservación sostenible, regulación del comercio y apoyo a comunidades locales. 

Guillermo Whpei

Presidente de la Fundacion para la democracia

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