El alarmante retroceso de la libertad de expresión en la última década
Según balances de la UNESCO, la libertad de expresión ha retrocedido en el mundo un 10% desde 2012. Discursos de odio, hostigamiento online, el ataque constante a periodistas y activismos disidentes, entre los emergentes más preocupantes de los últimos años. El estado de situación de la libertad de expresión en el mundo es un tema […]


Según balances de la UNESCO, la libertad de expresión ha retrocedido en el mundo un 10% desde 2012. Discursos de odio, hostigamiento online, el ataque constante a periodistas y activismos disidentes, entre los emergentes más preocupantes de los últimos años.
El estado de situación de la libertad de expresión en el mundo es un tema que ha atravesado múltiples discusiones, tanto en el plano cultural, social y político, y el 2025 es un año que dejó perspectivas preocupantes. Es que los balances más recientes de organizaciones de derechos humanos, se ha señalado un preocupante retroceso en materia de libertad de expresión, con relación a los últimos diez años. El derecho a manifestar libremente ideas políticas o proclamas de índole personal o comunitaria se ha visto socavado en la medida que regímenes políticos autoritarios han cobrado fortaleza. Al mismo tiempo, el rol de comunicadores y periodistas se han visto notablemente marcados por incrementos en la censura o incluso auto-censura frente a casos de corrupción o violencia extrema.
En efecto, según datos divulgados en las últimas semanas por las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la libertad de expresión ha sufrido un retroceso del 10% en relación al año 2012. Así lo demuestra lo relevado en el más reciente informe de las Tendencias de la Libertad de Expresión y Desarrollo de los Medios elaborado por la entidad internacional.
Los factores son múltiples. Allí se combinan reordenamientos del poder a partir de los cambios tecnológicos, la capacidad de los medios de comunicación, el advenimiento de discursos de odios cada vez más extorsivos e intimidantes y el silenciamiento de activismos disidentes a partir de políticas gubernamentales restrictivas y persecutorias.
Según el informe, el desarrollo en la última década de tecnologías como las plataformas de redes sociales, si bien han aportado a la divulgación de temáticas a menudo invisibilizadas, también han abierto espacio a influjos de agresividad y acoso cada vez más altos. Acorde a lo expresado en el informe, un 67% de personas consultadas en una encuesta afirmaron haber sido objeto de discursos de odio por manifestar sus opiniones sobre diversos temas discusión en línea.
Asimismo, el rol de comunicadores y periodistas es uno de los más atacados en los últimos años, en especial en relación al tratamiento y denuncia de factores de alto impacto en la actualidad como la corrupción, emergencia climática, gobiernos que vulneran los derechos humanos, entre otros puntos. No sólo periodistas, sino también activistas y divulgadores científicos han sido objeto de ataques, hostigamientos e incluso secuestros y asesinatos. Este punto no alarma solo desde el punto de vista estrictamente humanitario, sino por la implicancia de su efecto sobre el derecho a la información sobre temas de índole central.
Derecho a expresarse: cifras que preocupan
Según los datos del informe de UNESCO, en la actualidad hay unos 160 países donde todavía prevalecen marcos legales que castigan expresiones bajo la figura de “difamación”. Asimismo, se ha registrado que, por primera vez, en 20 años los regímenes que no responden a sistemas democráticos han superado a los democráticos. En tanto, se calcula que en los últimos 12 años han aumento en casi un 50% las medidas de control y restricciones a los medios de comunicación a lo largo del planeta. Por último, uno de los datos más sobresalientes del informe es el número de encarcelaciones de periodistas, ubicado en más de 360 durante 2024, siendo este un pico histórico.
Por otro lado, un factor a tener en cuenta es el componente de violencia de género que atraviesa los ataques a la libertad de expresión. Los balances registrados demuestran que las vulneraciones, por ejemplo, en el mundo del periodismo han afectado de forma especial a mujeres comunicadoras y periodistas. Según encuestas, más del 73% de mujeres periodistas han sido blanco de agresiones online, así como también más del 40% ha sido blanco de acoso verbal o físico de índole sexual, con un bajo nivel de denuncias registradas al respecto (1 de cada 5).
Todos estos factores hacen al deterioro generalizado de condiciones que garanticen la plena libertad de expresión, en un escenario ejes de poder que resultan cada vez más punitivos y represivos.
Libertad de expresión y penalidad de Europa
Sobre lo anteriormente expuesto, el Consejo de Europa se ha pronunciado en torno a los “límites excesivos” que diversos países han aplicado a la libertad de expresión y cómo estos afectan al pleno ejercicio de la democracia. Por ello, en septiembre de este año, el Consejo decidió lanzar una serie de “directrices” para afrontar estos obstáculos a la libre expresión y fortalecer los valores de la democracia.
Según el Consejo, si bien la apelación a los marcos penales en torno a prácticas discursivas como la incitación a la violencia o los discursos de odio están contemplados, también han señalado que estas penalidades a menudo se utilizan para hechos menos perjudiciales. Las consecuencias, expresa el Consejo, se manifiestan en tendencias a silenciar voces socialmente por temor a las represalias.
Presidente de la Fundacion para la democracia


