Derechos Humanos

El desequilibrio energético de la tierra marca un récord y agrava la crisis climática a nivel mundial

El informe Estado del Clima Mundial 2025 advierte que el planeta acumula calor a un ritmo sin precedentes. Los océanos absorben la mayor parte de esa energía, mientras se acelera el derretimiento de glaciares y el aumento del nivel del mar. Un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que los océanos se […]

El desequilibrio energético de la tierra marca un récord y agrava la crisis climática a nivel mundial

El informe Estado del Clima Mundial 2025 advierte que el planeta acumula calor a un ritmo sin precedentes. Los océanos absorben la mayor parte de esa energía, mientras se acelera el derretimiento de glaciares y el aumento del nivel del mar.

Un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que los océanos se calientan al doble de velocidad que hace dos décadas, lo que equivale a 18 veces el consumo energético anual de la humanidad. La Organización destacó que estos últimos 11 años fueron los más calurosos de los que se tienen registros. 

Desde la ONU apuntaron contra quienes niegan el cambio climático. Este informe les responde con estudios científicos y llama a la acción antes de que sea más difícil recuperar algo de todo lo que se modificó en el planeta. La OMM advierte que “el equilibrio se ha roto, la Tierra tiene cada vez más calor y la velocidad a la que lo hace no deja de aumentar”. 

Es la primera vez que el informe anual sobre el Estado Mundial del Clima 2025 incluyó el desequilibrio energético de la Tierra como uno de sus indicadores clave y sostiene que en 2025 se alcanzó un nuevo máximo histórico. 

Al respecto, Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, advirtió que las actividades humanas están alterando cada vez más el equilibrio natural, lo que significa que el planeta vivirá con estas consecuencias durante cientos y miles de años. 

El informe de la OMM muestra un diagnóstico sobre el deterioro acelerado del sistema terrestre, afirma que las concentraciones de gases de efecto invernadero y el calor oceánico alcanzaron niveles sin precedentes, impulsando alteraciones críticas en el ciclo energético del planeta. 

A su vez, documenta una reducción histórica en la masa de los glaciares y una disminución de la superficie de hielo marino en ambos polos, lo que califican en la OMM como “preocupante”. 

¿Cuál es el impacto en los glaciares y los océanos? 

El desequilibrio energético de la Tierra es la diferencia entre la energía que el planeta recibe del Sol y la que irradia de vuelta al espacio y tiene impactos profundos y acelerados en los océanos y glaciares debido a la acumulación de energía excedente en forma de calor. 

Según el informe de la OMM, los océanos son los principales receptores del exceso de energía atrapada por los gases de efecto invernadero, ya que realizan una absorción masiva del calor, aproximadamente el 91% de la energía excedente absorbida. Es por ello que el contenido de calor oceánico contribuyó a un nuevo récord en 2025. 

El documento detalla que el ritmo de calentamiento oceánico en las últimas dos décadas (2005–2025) ha sido más del doble que el observado entre 1960 y 2005. 

Al mismo tiempo, el calentamiento del agua provoca su expansión térmica, lo que, junto con el derretimiento del hielo terrestre, impulsa el aumento del nivel del mar. Según estimaciones, el calentamiento oceánico contribuyó con un 42% del aumento total del nivel del mar entre 1993 y 2018. 

En cuanto a los riesgos biológicos, la OMM advierte que estos cambios provocan la degradación de ecosistemas marinos, pérdida de biodiversidad, blanqueamiento de corales y reducción de la capacidad del océano para actuar como sumidero de carbono. 

Por otro lado, se observa una tendencia de pérdida de masa glaciar sin precedentes. El informe señala que ocho de los diez años con los balances de masa más negativos desde 1950 han ocurrido a partir de 2016. 

También se ve que tanto la Antártida como Groenlandia han perdido masas significativas de hielo desde que comenzaron los registros satelitales. Los estudios muestran que el deshielo de glaciares y capas de hielo es un contribuyente directo al aumento del nivel del mar, aportando un 21% y un 23% respectivamente entre 1993 y 2018. 

Sumado a ello, el derretimiento expone superficies más oscuras como hielo viejo o tierra, lo que reduce la capacidad de reflejar la luz solar, aumentando a su vez la tasa de absorción de calor y acelerando el derretimiento. 

Los expertos advierten que la pérdida de glaciares amenaza los recursos de agua dulce y aumenta el riesgo de peligros naturales como inundaciones, deslizamientos de tierra y avalanchas. 

La OMM insiste en que el desequilibrio energético está provocando cambios rápidos y, en escalas de tiempo de siglos a milenios, irreversibles en los océanos y los glaciares, con consecuencias directas en la seguridad alimentaria, los ecosistemas y la habitabilidad de las zonas costeras. 

Si bien el informe del Estado Mundial del Clima 2025 señala que algunos cambios, como el calentamiento de las profundidades oceánicas y la acidificación, son 

irreversibles en escalas de tiempo de siglos a milenios, también sostiene que hay nuevas herramientas y estrategias que ofrecen una vía “para mitigar los daños y proteger vidas. La esperanza reside en la capacidad de adaptación basada en la ciencia, la implementación de medidas de protección proactivas y la cooperación global para responder a los cambios que ya están ocurriendo”.

Guillermo Whpei

Presidente de la Fundacion para la democracia

← Volver a noticias