El violento atentado en Sidney reaviva el llamado a luchar contra el racismo y el antisemitismo
El ataque ocurrido durante una celebración judía en la ciudad australiana despertó la alarma de los organismos internacionales, que realizaron un llamado a erradicar el odio contra las comunidades étnicas o religiosas. El antisemitismo vuelve a mostrar su rostro más cruento a nivel mundial, como parte de una nueva oleada de odio y hostilidad enmarcada […]


El ataque ocurrido durante una celebración judía en la ciudad australiana despertó la alarma de los organismos internacionales, que realizaron un llamado a erradicar el odio contra las comunidades étnicas o religiosas.
El antisemitismo vuelve a mostrar su rostro más cruento a nivel mundial, como parte de una nueva oleada de odio y hostilidad enmarcada en la coyuntura actual. El reciente ataque a la comunidad judía ocurrido en la región australiana de Sidney, vuelve a despertar tantas preocupaciones como repudios en un escenario donde las polarizaciones políticas y los conflictos ideológicos actuales se combinan con los resabios del histórico antisemitismo que aun perdura en el mundo y que se vuelve más necesario que nunca combatir. Un llamado de atención a luchas que no claudican en pleno siglo XXI.
En efecto, el violento episodio tuvo lugar en las playas de Sidney cuando dos personas abrieron fuego contra quienes se encontraban en plena celebración de la tradicional festividad judía de Janucá. El ataque dejó un saldo de al menos 15 muertos, entre ellos un rabino y una niña de 10 años. La noticia no tardó en provocar una conmoción generalizada y la reacción de organismos diplomáticos y humanitarios de todo el mundo.
La comunidad internacional volvió a enviar mensajes de repudio a este acto antisemita. La Comisión Europea envió sus mensajes de condena al ataque, como también la Organización de las Naciones Unidas, y organismos humanitarios como Amnistía Internacional. En todos los casos coincidieron con la necesidad de llamar a la lucha y la concientización contra el racismo, el odio y el prejuicio como detonantes centrales de toda violencia de estas características.
El secretario de Estado norteamericano Marco Rubio también emitió sus palabras de repudio el ataque, así como también el presidente de Israel, Isaac Herzog, quien exhortó al gobierno de Australia y ampliar sus esfuerzos por combatir el antisemitismo local y sus expresiones terroristas.
En el cierre de un año marcado por las fuertes hostilidades políticas manifestadas alrededor del conflicto entre el Estado de Israel y el grupo terrorista Hamas, preocupa la creciente escalada de expresiones tanto antisemitas como islamofóbicas en todo el mundo, llegando en este caso a su más extrema y cruel expresión. Desde Amnistía Internacional lanzaron un comunicado donde expresaron su rechazo a quienes buscan responsabilizar a comunidades étnicas o religiosas en su totalidad como “chivos expiatorios” o utilizar tragedias para profundizar la división, la hostilidad y la violencia de cualquier tipo, en contra de cualquier raza.
Si bien los llamamientos a la paz y la justicia fueron reiterados, el evento no tardó en traer consecuencias geopolíticas a raíz de los posicionamientos en torno al conflicto en la Franja de Gaza. Es que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, generó un fuerte revuelo al apuntar al gobierno de Australia por el atentado en Sydney, acusándolo de “incentivar” el antisemitismo debido a la decisión de reconocer al estado de Palestina durante el pasado mes de septiembre. Asimismo, la respuesta de Malcolm Turnbull, primer ministro australiano, tampoco se hizo esperar y exhortó a su par israelí que se mantenga fuera de las políticas de su país.
Oleadas extremas de antisemitismo
Si bien la lucha contra el antisemitismo se ha convertido en una de las principales proclamas de los derechos humanos a nivel mundial durante el transcurso del siglo XX y la post-guerra, los discursos de odio han resurgido periódicamente al ritmo de determinados procesos políticos. El estallido del enfrentamiento entre el Estado de Israel y el grupo terrorista Hamas ha sido el detonante reciente de nuevas oleadas tanto antisemitas como islamofóbicas, alimentadas por polarizaciones políticas que encuentran en amabas comunidades un blanco para el odio y el prejuicio.
En mayo de este año, un informe reveló que el antisemitismo alcanzó niveles preocupantes de expansión durante 2024. Acorde a cifras elaboradas por el grupo J7 de Grandes Comunidades Contra el Antisemitismo, hubo un crecimiento exponencial de incidentes vinculados a odio contra la comunidad judía. Según el informe, uno de los enclaves territoriales más preocupantes fue Australia -donde ocurrió el reciente atentado- donde esta suba fue de más del 300% en el último año. En Estados Unidos, en tanto, el incremente de incidente antisemitas fue del 5%. Según los datos del informe lanzado por la entidad, en años anteriores se habían destacado países como Alemania, Canadá, Reino Unido, entre otros.
Asimismo, los debates han sido permanente en los últimos años en la comunidad internacional sobre la importancia de no vincular la lucha contra el antisemitismo con discusiones geopolíticas de Estado que puedan correr el eje de la lucha por los derechos humanos. Así lo definió Amnistía Internacional en abril del año 2023 frente a las denuncias a las violaciones de derechos humanos por parte del Estado de Israel. Entonces, Amnistía advirtió el riesgo de que la lucha contra el antisemitismo fuera utilizada para perseguir cualquier crítica contra el Estado israelí, lo cual socavaría el espíritu mismo de la consigna.
Presidente de la Fundacion para la democracia


