Internet más seguro para los jóvenes: un reclamo que no puede esperar

Hoy, chicos y chicas pasan gran parte de su tiempo en internet, pero eso no significa que estén seguros mientras usan las redes sociales. El grooming, el acoso, la difusión de imágenes íntimas sin permiso y los contenidos creados con inteligencia artificial son algunos de los problemas que pueden encontrarse. Y aunque muchas veces se habla de cómo tienen que cuidarse los jóvenes, no puede quedar todo en sus manos.
Los jóvenes están buscando que se creen espacios digitales más seguros. Piden que las plataformas asuman responsabilidades concretas y que existan mecanismos de denuncia que sean efectivos. También piden que sus voces sean escuchadas en las decisiones que afectan sus vidas.
Campaña #ProtecciónDigitalYa
Hay una campaña nacional llamada #ProtecciónDigitalYa que es impulsada por más de 300 organizaciones, organismos y especialistas que buscan promover una Ley Integral de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes en Entornos Digitales.
La idea central es que la protección digital no puede depender solamente de lo que haga cada familia individualmente sino que hacen falta reglas claras para las plataformas y políticas públicas que garanticen los derechos de los niños.
Cuales son las demandas
Demandan que las denuncias sean accesibles y que haya respuestas concretas para que denunciar situaciones de violencia o contenidos dañinos sea fácil, rápido y seguro. A su vez, debería haber más responsabilidad para las plataformas. Estas deberían incluir medidas de seguridad desde el diseño que prevengan riesgos y respondan cuando haya derechos vulnerados. Debería haber protección frente a violencias digitales, que se aborden el grooming, el acoso, la sextosión, la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y otras formas de violencia facilitadas por la tecnología. También tendría que haber respuestas frente a los distintos desafíos de la inteligencia artificial, teniendo en cuenta los riesgos asociados a los deepfakes y a la creación de imágenes falsas sin consentimiento. Debería haber más información y acompañamiento para que chicos y chicas sepan dónde pueden pedir ayuda y que las familias y las escuelas tengan herramientas para acompañarlos. También la participación juvenil es muy importante. Que adolescentes y jóvenes sean escuchados desde que se elaboran las leyes y las políticas públicas que afectan sus experiencias digitales es fundamental.
Cuidar a los chicos es una tarea conjunta
Los jóvenes sufren muchos riesgos mientras están en internet. La Fundación Red por la Infancia demostró que el 82,1% de los adolescentes o jóvenes consultados, de entre 14 y 20 años, consideran probable que sus compañeros atraviesen situaciones que les puedan causar algún tipo de daño o incomodidad en internet. Las principales preocupaciones son el grooming, el bullying, la discriminacion en redes, la sextorsión y la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
Sumado a eso, se supo que la mitad de los jóvenes no sabían a quién podían recurrir en caso de estar en una situación de riesgo. Por eso, se sabe que los chicos y chicas no pueden ser responsables de su propia protección, no pueden quedar solos frente a todos los riesgos que hay en internet y que necesitan herramientas para tener un uso crítico y responsable de las redes sociales y la tecnología. Igualmente, también es necesario el compromiso del Estado y de las plataformas, impulsando medidas de prevención y promoviendo diseños de plataformas que no incentiven el uso excesivo ni que promueva contenidos que desinformen, sino que priorice la seguridad y el bienestar de los jóvenes.
Internet es parte de la vida diaria de los jóvenes y no deberían dejar de usarlo. Deberían poder hacerlo sin tener que enfrentar solos los riesgos que hay ahí. Para eso, las familias y las escuelas necesitan herramientas, pero también hace falta que el Estado y las plataformas se hagan cargo de la parte que les corresponde.
No alcanza con decirle a los chicos que tengan cuidado, que no hablen con desconocidos o que denuncien si les pasa algo, más sabiendo que muchos no saben a quién pueden acudir. Si buscamos que internet sea un lugar más seguro, la responsabilidad no puede ser solamente de los que están más expuestos a sus riesgos. También tienen que cambiar las reglas, mejorar las herramientas de denuncia y escuchar a los mismos jóvenes cuando cuentan lo que les pasa en las redes.


