La ONU debate en sesión de emergencia la represión de protestas en Irán
La reunión fue solicitada por varios Estados ante informes de muertes, detenciones y uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es un organismo intergubernamental creado en 2006 por la Asamblea General de la ONU para promover y proteger los derechos humanos en todo el mundo. […]


La reunión fue solicitada por varios Estados ante informes de muertes, detenciones y uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes.
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es un organismo intergubernamental creado en 2006 por la Asamblea General de la ONU para promover y proteger los derechos humanos en todo el mundo. Son 47 los Estados miembros que se eligen por región geográfica.
Este organismo puede convocar sesiones especiales o de emergencia cuando se presentan situaciones que representan violaciones graves o masivas de derechos humanos en uno o varios países. Se trata de una herramienta que permite a los Estados miembros y organismos de la ONU visibilizar abusos, intercambiar información y expresar preocupación internacional sobre hechos que podrían constituir infracciones al derecho internacional.
Este 23 de enero, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU fue convocado para una sesión de emergencia sobre Irán para tratar la situación de las violaciones de derechos humanos reportadas en el país durante las protestas y violencia contra manifestantes. La sesión fue solicitada por Alemania, Reino Unido e Islandia, con el apoyo de 21 de los 47 miembros del Consejo.
La convocatoria surge a partir de informes de un número significativo de muertes y detenciones de personas que participaron de las manifestaciones. Según documentos diplomáticos citados en la convocatoria, se reportaron al menos 5 mil muertes desde que estallaron las protestas a fines de 2025, consideradas las más masivas desde el 2022.
La sesión busca exponer y debatir las violaciones de derechos humanos, así como considerar medidas que puedan contribuir a la protección de las personas y pedir rendición de cuentas por abusos cometidos en el contexto de protestas pacíficas en Irán.
La reunión de emergencia fue justificada por diplomáticos que señalaron que se necesita una sesión especial debido a la importancia y urgencia de la situación, en particular por informes creíbles de violencia alarmante y violaciones de la ley internacional de derechos humanos en todo el país, según consta en la comunicación oficial del organismo.
A diferencia de las sesiones ordinarias, que se planifican con antelación, las sesiones de emergencia se activan rápidamente ante crisis graves, como genocidios, violencia estatal masiva, persecución sistemática o represión violenta de manifestaciones pacíficas como sucede en esta oportunidad con la República Islámica de Irán.
La directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, Sara Hashash, afirmó que los Estados deben presionar a las autoridades iraníes para que frenen la constante negativa a cooperar con mecanismos de derechos humanos y concedan el acceso sin restricciones a equipos de investigación independientes y organismos de la ONU.
En la próxima reunión de emergencia, el Consejo evaluará los casos de violencia contra manifestantes pacíficos, el uso excesivo de la fuerza, las violaciones al derecho a la vida, a la libertad de expresión y de reunión pacífica, la situación de detenciones arbitrarias, los cortes de internet y la necesidad de garantizar mecanismos de rendición de cuentas e investigaciones independientes.
Otras sesiones de emergencia históricas
Este tipo de sesiones también se han utilizado para abordar otras crisis importantes sobre derechos humanos, conflictos armados, violencia étnica o políticas discriminatorias en varios países, aunque su frecuencia y resultados varían según la situación y la dinámica política internacional.
En mayo de 2009, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebró una sesión especial sobre Sri Lanka luego de la ofensiva contra la insurgencia tamil, aunque fue controversial porque algunos Estados aprobaron una resolución que elogiaba al gobierno en lugar de condenar las violaciones, lo que fue visto como un fracaso en la protección efectiva de los derechos humanos.
En 2011, durante la Primavera Árabe, el Consejo actuó rápidamente ante la crisis en Libia. Fue una de las primeras veces que una sesión de este tipo generó una presión internacional significativa y contribuyó a que la Asamblea General suspendiera a Libia como miembro del Consejo por haber condenando violaciones de derechos humanos bajo el régimen de Muamar Gadafi.
El Consejo también organizó una sesión especial sobre la crisis en Myanmar en febrero del 2021, tras el golpe de Estado militar. El foco fue el uso desproporcionado de la fuerza contra manifestantes pacíficos y la violación de derechos básicos, como la libertad de reunión y expresión.
En mayo de 2023, la sesión fue convocada en respuesta a la violencia armada entre las fuerzas estatales y paramilitares en Sudán. Antes de la reunión, organizaciones como Amnistía Internacional instaron al Consejo a establecer mecanismos de investigación independientes para documentar violaciones de derechos humanos y facilitar la rendición de cuentas.
La convocatoria vuelve a poner a Irán bajo el escrutinio internacional y pone a prueba la capacidad del sistema multilateral para responder ante denuncias de represión a la protesta social.
Presidente de la Fundacion para la democracia


