La ONU vuelve a expresar preocupación por el uso de la fuerza en operativos ICE en Estados Unidos
La muerte de un hombre durante un operativo de agentes federales en Minneapolis se suma a otros incidentes recientes y alimenta el debate sobre prácticas de aplicación de la ley y derechos civiles en la nación norteamericana. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU condenó el trato del Servicio de Inmigración y […]


La muerte de un hombre durante un operativo de agentes federales en Minneapolis se suma a otros incidentes recientes y alimenta el debate sobre prácticas de aplicación de la ley y derechos civiles en la nación norteamericana.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU condenó el trato del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a las personas migrantes y refugiados en Estados Unidos. A la vez, expresó preocupación por los abusos en los operativos y las detenciones.
En un comunicado, Volker Türk llamó a Washington a respetar la dignidad humana y el derecho a un debido proceso y a combatir la hostilidad xenófoba y los abusos, ahora recurrentes, contra estas poblaciones vulnerables y quienes las defienden.
Las observaciones del Alto Comisionado se enmarcan en los compromisos internacionales asumidos por Estados Unidos en materia de derechos humanos, entre ellos el respeto al debido proceso, la prohibición de la detención arbitraria y la protección de personas en situación de vulnerabilidad. Las Naciones Unidas recuerdan que las políticas migratorias deben implementarse con estos estándares.
Türk solicitó que se investiguen las muertes ocurridas bajo la custodia de ICE y expresó que las personas están siendo vigiladas y detenidas de manera violenta, inclusive en hospitales, iglesias, mercados, escuelas o dentro de sus propios hogares sobre la base de una mera sospecha de encontrarse en una situación migratoria irregular.
A pesar de estos abusos, el Alto Comisionado resaltó el compromiso de numerosas organizaciones e instituciones en Estados Unidos para defender la dignidad y los derechos de los migrantes. En ese marco, mencionó una multitud de funcionarios, grupos comunitarios en todo el país, miembros del Congreso, jueces, abogados, referentes religiosos, proveedores de servicios, defensores y ciudadanos comunes.
Las detenciones y muertes a manos de ICE
El accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ha sido objeto de reiteradas críticas por parte de organismos internacionales y organizaciones civiles.
Desde la ONU, expusieron los casos repetidos de padres detenidos y trasladados de un centro de detención a otro, sin información adecuada sobre su ubicación ni acceso a un abogado. Por otro lado, también destacan que ICE obstaculiza la capacidad de los detenidos de mantener contacto con su familia y sus representantes legales.
Por otro lado, Volker Türk también pidió una investigación independiente y transparente sobre el preocupante aumento del número de muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Estiman que al menos 30 muertes de este tipo se registraron el año pasado, y otras seis hasta el momento en lo que va del 2026.
A su vez, Türk señaló que algunas expulsiones, en particular hacia países distintos de su país de origen o con los que estas personas no tienen ningún vínculo, se llevaron a cabo con precipitación, sin tener en cuenta los riesgos de tortura o de daño irreparable. Las autoridades del ICE también han reconocido errores, al haber expulsado erróneamente a personas de Estados Unidos. Estos casos subrayan la necesidad de reforzar las garantías, sostuvo.
Otro caso de un asesinato registrado y publicado en redes sociales
El 24 de enero se realizaron movilizaciones en varias ciudades de Estados Unidos, para denunciar las acciones de ICE. Esto comenzó desde principios de enero cuando Renee Good, una ciudadana estadounidense, murió baleada por un agente federal durante un operativo.
Esta vez la víctima fue un ciudadano estadounidense de 37 años, Alex Jeffrey Pretti. Un residente estadounidense que no tenía antecedentes penales graves y era propietario legal de armas, según compartió el jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara.

Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que el episodio ocurrió durante un operativo para detener a un inmigrante buscado por agresión y que Pretti se habría aproximado armado a los agentes. Según la versión oficial, los efectivos intentaron desarmarlo y él se resistió, por lo que le dispararon en defensa propia.
Algunos videos difundidos en redes sociales y verificados por medios de comunicación estadounidenses muestran una situación diferente a la que sostiene la administración estadounidense. En estas imágenes, el hombre aparece reducido en el suelo, rodeado por varios agentes, y sin un arma visible en la mano en el momento previo a los disparos, además de que se escuchan múltiples detonaciones en pocos segundos, lo que derivó en señalamientos sobre una respuesta desmedida de las fuerzas de seguridad.
Ambos episodios violentos que terminaron con la vida de Pretti y Good ocurrieron a poca distancia geográfica y reactivaron el debate sobre el rol de los agentes migratorios en varias ciudades del país.
Para la Organización de las Naciones Unidas, estos episodios no pueden analizarse de forma aislada, sino como parte de un patrón que requiere una respuesta estructural. El organismo insiste en que la seguridad no puede lograrse a costa de vulnerar derechos fundamentales y que el uso de la fuerza debe ser siempre excepcional y sujeto a controles independientes.
El Alto Comisionado recordó que la historia de Estados Unidos ha sido influenciada profundamente por las comunidades migrantes de todo el mundo y que demonizarlos colectivamente como criminales o amenazas es inhumano y atenta contra la esencia del país. En esa línea llamó a la administración estadounidense a cumplir con la obligación internacional de los derechos humanos y el derecho internacional de los refugiados.
Presidente de la Fundacion para la democracia


