Derechos Humanos

La violencia digital hacia mujeres como factor de vulneración machista

El ciberacoso, el hostigamiento y la violencia ejercida desde las dinámicas digitales cobran relevancia en la lucha por la erradicación de la violencia machista. Las alertas y desafíos desde la perspectiva de los organismos humanitarios. La violencia y el acoso a través de vías digitales se posiciona como uno de los grandes desafíos a abordar […]

La violencia digital hacia mujeres como factor de vulneración machista

El ciberacoso, el hostigamiento y la violencia ejercida desde las dinámicas digitales cobran relevancia en la lucha por la erradicación de la violencia machista. Las alertas y desafíos desde la perspectiva de los organismos humanitarios.

La violencia y el acoso a través de vías digitales se posiciona como uno de los grandes desafíos a abordar por parte de organismos internacionales. En concreto, la violencia digital hacia mujeres emerge como uno de los puntos más destacados en estos debates, donde se combinan los avances tecnológicos, los riesgos del mundo digital, los criterios de control y regulación y la cultura del machismo. En un marco de profundización de las reivindicaciones del colectivo de mujeres, desde las entidades internacionales de derechos humanos hacen hincapié en la lucha contra la violencia de género en el mundo digital. 

En concreto, durante los últimos días la Organización de las Naciones Unidas lanzó un nuevo documento donde reafirma el llamado a los países a elaborar estrategias conjuntas para prevenir y combatir el ciberacoso y la violencia virtual contra mujeres. La campaña “Es real, es violencia digital”, impulsada de manera conjunta desde organismos de Ecuador, Colombia y México con el respaldo de la ONU, da cuenta del avance de este problema, al ritmo de los desarrollos tecnológicos cada vez más acelerados y sofisticados. 

En su comunicado, desde la ONU sostienen que si bien la violencia hacia las mujeres ha existido durante toda la historia situada en los ámbitos que en cada época ordenaron la vida pública (la calle, el trabajo, la escuela, el ámbito doméstico), el espacio digital emerge como un universo que logra “amplificar” las violencias del mundo físico. Comentarios, imágenes, contenido audiovisual, mensajes, pueden adquirir un impacto de difusión que puede exponer a las mujeres frente a millones de potenciales receptores. 

Según datos de la ONU Mujeres, se estima que 9 de cada 10 mujeres ha presenciado hechos de violencia digital hacia otras mujeres, más del 90% de los llamados “deep-fakes” de carácter sexual tienen como principal representación a mujeres. En Latinoamérica, 9 de cada 10 mujeres ha sido víctima de algún tipo de violencia donde la digitalidad sirvió como una mediación para facilitar el hecho.

Entre las formas de violencia que se pueden ver facilitadas por la tecnología, Amnistía Internacional (AI) ha divulgado una serie de ejemplos que ubican el problema sobre casos concretos. Entre ellos se destacan acciones como la divulgación de datos personales, el abuso en base a videos y fotos, el robo de información delicada en imágenes o video para extorsionar económicamente a una mujer. También deben sumarse casos de divulgación de discursos de odio hacia mujeres pertenecientes a la comunidad LGBTI+. Todos estos casos se han visto motorizados por un sistema de valores misóginos que arrojan a las mujeres a ser mayormente vulnerables a este tipo de prácticas. 

Desde la Comisión Interamericana de las Mujeres (OEA) vienen tratando este tema y aportando a la discusión por posibles marcos legales y jurídicos para que los Estados logren incorporar regulaciones a sus sistemas. El impulso de una Ley Modelo para establecer estándares básicos de preservación de los derechos humanos de las mujeres en materia de violencia digital, aplicable a los marcos de los diferentes países. 

El ciberacoso en la agenda de derechos

Si bien la discusión todavía tiene un largo desafío por delante, también ha logrado instalarse en las agendas de debate en múltiples escenarios. Tal es el caso del Premio 25 de Noviembre, otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona, en España, cuyo motivo en este 2025 fue, justamente, “Barcelona contra las violencias machistas digitales”. Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la entidad decidió poner en el centro de la entrega del galardón a la discusión por las agresiones en el mundo digital.

El objetivo de este premio se concentró en otorgar un fomento económico a las propuestas que contribuyan a mejorar las herramientas y estrategias para erradicar este tipo de violencia. 

El precedente legal de Marion Reimers

Uno de los casos más paradigmáticos de la violencia digital machista y su correlato en la legalidad fue el de la periodista deportiva mexicana Marion Reimers. Como figura del ámbito mediático, Reimers tomó una notoria centralidad en la presentación y relatos de eventos deportivos, cuya trayectoria alcanzó un pico de exposición durante el desarrollo del campeonato europeo Champions League. Allí, una oleada de comentarios violentos contra su persona motivaron el inicio de una larga lucha de la periodista por lograr el reconocimiento legal de la violencia digital. 

Una serie de litigios en diversas instancias judiciales nacionales e internacionales dieron como resultado la visibilidad, no sólo de la agresividad digital de la que son víctimas las mujeres, sino también de los obstáculos burocráticos y legales para que este reclamo sea legitimado como tal.

Guillermo Whpei

Presidente de la Fundacion para la democracia

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