Lenguas indígenas en América Latina y el Caribe ganan impulso con políticas públicas y acuerdos regionales
El lanzamiento de nuevos programas nacionales y acuerdos regionales refuerza la defensa de las lenguas indígenas. La participación comunitaria y la cooperación internacional ocupan un lugar central. Desde la UNESCO destacan las iniciativas regionales como el Plan de Acción Nacional de Honduras o el Plan de Lenguas de América Central junto a otras iniciativas regionales […]


El lanzamiento de nuevos programas nacionales y acuerdos regionales refuerza la defensa de las lenguas indígenas. La participación comunitaria y la cooperación internacional ocupan un lugar central.
Desde la UNESCO destacan las iniciativas regionales como el Plan de Acción Nacional de Honduras o el Plan de Lenguas de América Central junto a otras iniciativas regionales que promueven la coordinación y la defensa de estas lenguas.
La Organización de la ONU menciona estas iniciativas como mecanismos clave para cumplir los objetivos de las Naciones Unidas de la Década en acciones concretas que permitan a los países identificar prioridades y promover estrategias nacionales que se alineen con el Plan de Acción Global de la Década (2022-2032).
La UNESCO menciona que un número creciente de países ya desarrollaron y pusieron en marcha sus propios planes nacionales. Entre ellos, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Perú y Venezuela, lo que a su vez, refleja un compromiso regional sostenido con los objetivos del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).
El 21 de febrero se lanzó el Plan de Lenguas de América Central con la intención de coordinar una acción conjunta entre los pueblos indígenas de América Latina y el Caribe, instituciones educativas y culturales junto con la UNESCO.
Por su parte, la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) también llevó a cabo un evento en línea centrado en las políticas lingüísticas y los derechos lingüísticos en la región amazónica, con el fin de reforzar la cooperación regional y consolidar prioridades compartidas junto a las organizaciones caribeñas.
Las lenguas indígenas en América Latina y el Caribe forman parte de un patrimonio cultural diverso que atraviesa a cientos de pueblos en la región. “Las lenguas autóctonas son una herencia insustituible para la humanidad”, advierte la UNESCO, en un contexto donde más de 420 lenguas continúan vigentes, aunque muchas de ellas enfrentan riesgo de desaparición.
En ese escenario, la preservación lingüística se vincula no solo con la diversidad cultural, sino también con la transmisión de conocimientos, identidades y formas de organización social. En ese marco, la ONU proclamó el período 2022-2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, con el objetivo de concienciar a nivel mundial sobre la urgente necesidad de preservar, revitalizar y promover las lenguas indígenas en todo el mundo.
Un problema clave de la UNESCO
“Muchas lenguas indígenas están desapareciendo a un ritmo acelerado”, advirtieron desde la UNESCO al señalar la urgencia de políticas de preservación.
En esta línea, las Naciones Unidas declararon 2019 como el Año de las Lenguas Indígenas para crear conciencia sobre la necesidad de preservar las más de 6 mil lenguas indígenas que se hablan en todo el mundo. La iniciativa buscó visibilizar que miles de lenguas enfrentan riesgo de desaparición, en muchos casos por la falta de transmisión entre generaciones.

La UNESCO, junto a instituciones caribeñas, realizó una campaña en los aeropuertos con el fin de sensibilizar a los cientos de miles de pasajeros que transitan por estos espacios acerca de los riesgos críticos que enfrentan las lenguas indígenas y su valor como vehículos de cultura, sistemas de conocimiento y formas de vida.
Además, estas campañas tienen como factor central a los propios pueblos indígenas, quienes afirman que “nada para nosotros sin nosotros”, lo que encarna los principios de la libre determinación, la participación y el liderazgo. A su vez, promueve “el derecho a desarrollar, revitalizar y transmitir a las generaciones futuras las lenguas que reflejan las ideas y los valores de los pueblos indígenas, así como sus sistemas de conocimientos y sus culturas”, en términos de la ONU.
Desde las organizaciones que impulsan políticas públicas y la defensa de las lenguas indígenas sostienen que es preciso garantizar un marco de gestión basada en los resultados que incorpore una perspectiva de derechos humanos y un marco jurídico conexo que abarque la sensibilidad cultural, el diálogo social e intercultural, la igualdad de género y la inclusión de las personas con discapacidad, y que utilice un paradigma que fomente el fortalecimiento de las capacidades y la sostenibilidad ambiental.
Además de los planes regionales, la ONU impulsó el Plan de Acción Mundial a través del cual traza los principios de los derechos humanos (igualdad, inclusión, participación, solidaridad y no discriminación) que deberán ser aplicados por todas las partes implicadas en el Decenio Internacional. El Decenio Internacional abarca un período de diez años que ofrece numerosas oportunidades para mejorar la cooperación internacional, el establecimiento de alianzas y el diálogo, y para dar cabida desde el punto de vista estratégico a diferentes puntos de vista y opiniones, así como para la participación de distintas partes interesadas.
En ese escenario, el desafío pasa por sostener estas iniciativas en el tiempo y garantizar que las políticas se traduzcan en resultados concretos para las comunidades que mantienen vivas estas lenguas.
Presidente de la Fundacion para la democracia


