Política migratoria europea, luz verde a deportaciones y limitaciones de asilo
Con amplia mayoría, los eurodiputados respaldaron políticas que facilitan denegaciones exprés y centros externos. El debate se da en un contexto de avance electoral de fuerzas políticas antiinmigración. El pasado 10 de febrero, legisladores de la Unión Europea (UE) votaron a favor de una medida que permite denegar el asilo y deportar a migrantes por […]


Con amplia mayoría, los eurodiputados respaldaron políticas que facilitan denegaciones exprés y centros externos. El debate se da en un contexto de avance electoral de fuerzas políticas antiinmigración.
El pasado 10 de febrero, legisladores de la Unión Europea (UE) votaron a favor de una medida que permite denegar el asilo y deportar a migrantes por llegar de un país que forma parte de la lista de los denominados “seguros” o por haber solicitado asilo fuera del bloque. Por otro lado, la política migratoria abre el camino para la creación de centros fuera de la UE que reciban solicitantes de medidas de protección.
La votación fue de 408 votos a favor y 184 en contra, aunque la aprobación final requiere la aceptación de los 27 gobiernos miembros del bloque. Esto supone un fuerte endurecimiento de la política migratoria de la UE desde la llegada de más de un millón de refugiados y migrantes entre 2015 y 2016.
El Parlamento Europeo espera que la legislación entre en vigor a partir de junio de 2026 y desde esa fecha, una persona que solicite asilo puede ser deportada a un país fuera del bloque europeo, aunque esa persona sólo haya estado de paso, siempre que un gobierno europeo haya firmado un acuerdo con el Estado receptor.
Grecia y la criminalización de la solidaridad
Entre los países impulsores de estas medidas antiinmigración se encuentra Grecia, cuyo gobierno acusó al profesor noruego de 51 años, Tommy Olsen, por supuesta pertenencia a una organización que se dedica al “tráfico de personas”. Olsen es fundador de la ONG Aegean Boat Report, un espacio fundado en 2015 que se dedica a ayudar a las personas que buscan asilo y que llegan a través del Mar Egeo.
Desde Aegean Boat Report destacaron que si bien esta situación los entristece y los enoja, no los sorprende, ya que la actual administración de Grecia ha buscado silenciar su trabajo de documentación de las violaciones de derechos humanos contra los asilados y migrantes que van desde Türkiye hacia las islas griegas de Lesbos y Samos.
La ONG de Tommy Olsen fue fundada en 2015 y desde ese momento, ha monitoreado y documentado de forma independiente las llegadas marítimas, situaciones de asistencia y violaciones de derechos humanos. Aegean Boat Report remarca que desde 2019 las autoridades griegas realizan un uso sistemático de rechazos violentos contra los asilados.
El miércoles 11 de febrero, la policía noruega informó que había recibido una orden de detención europea emitida por Grecia contra Tommy Olsen. El profesor sostuvo que se trata de un ataque deliberado contra un defensor de los derechos humanos con el objetivo de intimidar y silenciar voces, y agregó que desde la ONG ya han visto estas tácticas antes e insistió en que “no hizo absolutamente nada malo”.
Por su parte, Aegean Boat Report, respondió que su labor “ha sido apoyada públicamente por la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los defensores de los derechos humanos, Mary Lawlor, y por Amnistía Internacional, que a su vez expresaron preocupación por la criminalización de los activistas de dicha ONG”.
Tommy Olsen insistió en que “no ayudan a cruzar de Turkiye a Grecia, y nunca lo hemos hecho. Nuestro trabajo se limita a monitorear, documentar y comunicarse con las autoridades cuando se localizan personas en peligro o recién llegadas, para que puedan acceder a los procedimientos de asilo garantizados por el derecho internacional y europeo”, expresó.

Alertas de organismos internacionales
Por su parte, Adriana Tidona, de Amnistía Internacional, relacionó el caso de Olsen con el de hace unos meses, cuando 24 ciudadanos fueron absueltos luego de siete años de litigios, y que podrían haber enfrentado hasta 25 años de cárcel por cargos similares. “No está directamente relacionado, pero ambos hablan del mismo contexto de hostilidad contra las ONG y contra quienes apoyan a migrantes y refugiados”, denunció Tidona.
Amnistía Internacional expresó su preocupación por la reforma de la ley migratoria griega. Tidona asegura que la administración griega no está en línea con los estándares internacionales porque el tráfico solo debe ser perseguido si hay pruebas de beneficio económico y aseguró que quienes actúan con fines humanitarios no deberían ser perseguidos. Sin embargo, Grecia no incluye esto último.
La respuesta del primer ministro griego, Kyriákos Mitsotakis, fue que los guardias fronterizos «no son un comité de bienvenida», porque el objetivo de su trabajo es proteger las fronteras de Grecia y destacó que si bien la política migratoria de su gobierno es dura. pero también “es justa”. Mitsotakis remarcó que todas las personas que entran ilegalmente al país y no tienen derecho a asilo tienen que regresar.
Así como el discurso del primer ministro griego, otros líderes europeos también se hacen eco de la retórica antiinmigración. Esto se ha evidenciado desde 2015, luego de que más de un millón de personas, en su mayoría, provenientes de Siria, llegaron a través del Mar Mediterráneo.
Este sentimiento se ha visto profundizado con el avance electoral de la extrema derecha y el apoyo popular a estos partidos, Como consecuencia, los gobiernos sin importar si están del todo a favor, se ven empujados a adoptar políticas migratorias más restrictivas.
Presidente de la Fundacion para la democracia


