Restricciones al asilo y consecuencias humanitarias en un mundo en conflicto
Con cifras récord de personas desplazadas en todo el mundo, organizaciones internacionales de derechos humanos advierten sobre el endurecimiento de las políticas de asilo, especialmente en Europa, y alertan sobre las consecuencias humanas y legales. Un informe de tendencias globales del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó que, a mediados […]


Con cifras récord de personas desplazadas en todo el mundo, organizaciones internacionales de derechos humanos advierten sobre el endurecimiento de las políticas de asilo, especialmente en Europa, y alertan sobre las consecuencias humanas y legales.
Un informe de tendencias globales del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó que, a mediados del 2025 más de 122 millones de personas en el mundo estaban desplazadas forzosamente por conflictos armados en sus países, violencia o persecución. La cifra confirma un crecimiento sostenido durante la última década.
Desde Amnistía Internacional (AI) sostienen que en todo el mundo hay millones de personas refugiadas y migrantes que se desplazan para salvar su vida o buscar un futuro digno. Si bien los gobiernos suelen presentar esta situación como “crisis de cifras”, el verdadero problema son las causas que obligan a las personas a huir y las respuestas deshumanizantes e ineficaces de muchos Estados.
Los países europeos no quedan exentos. En diciembre del año pasado, la Unión Europea (UE) anunció que reduciría de manera drástica las solicitudes de asilo de siete naciones de África, Asia Occidental y Asia al considerar que se trata de países de origen seguros. Esto trajo indignación generalizada por parte de organismos de derechos humanos.
Europa continúa siendo uno de los principales destinos para quienes buscan asilo. En 2025 las personas provenientes de Venezuela encabezaron las solicitudes presentadas por primera vez en la UE 8140 casos registrados, le siguen los solicitantes afganos (5920), los bangladesíes (3400) y por último, los sirios (2915), según datos oficiales de Eurostat.
La recepción se concentró en un número reducido de países. España registró 12.885 pedidos de asilo por primera vez, seguida por Italia (12.650), Francia (11.245) y Alemania (8.815). Esto representó el 74% de todas las solicitudes presentadas en la UE, indican los datos oficiales.
El impacto de estas llegadas no fue homogéneo. En octubre el promedio fue de 13,8 solicitantes de asilo por primera vez por cada cien mil. Sin embargo, al considerar los datos en relación con la población de cada país, la tasa más alta se registró en Grecia (58,1), seguida de Chipre (33,9) y España (26,3).
Restricciones de asilo en Europa
La reducción anunciada por la UE se traducirá en un Pacto sobre Migración y Asilo que funcionará desde junio del 2026. Este implica que las personas podrán ser enviadas a países considerados seguros pero no a los que enfrentan riesgo de daño físico o persecución.
Según el acuerdo alcanzado por las instituciones europeas, un país será considerado seguro si no presenta “circunstancias relevantes”, como la violencia indiscriminada en el contexto de un conflicto armado. Además, indican que la lista podrá ampliarse en el futuro mediante un proceso legislativo ordinario de la UE.
Por su parte, la defensora de Amnistía Internacional ante la Unión Europea, Olivia Sundberg Diez sostuvo que esta medida se trata de un intento descarado de eludir las obligaciones legales internacionales y que pondrían en peligro a los inmigrantes.
Uno de los casos más resonantes es el de Grecia, donde reformas recientes endurecieron el régimen de asilo y los solicitantes rechazados pueden enfrentar penas de prisión de 2 a 5 años si permanecen tras la denegación. Además se ampliaron las detenciones a migrantes sin papeles hasta un máximo de 24 meses.
En una línea similar está Hungría, donde las solicitudes de asilo han sido prácticamente eliminadas al aceptar sólo solicitudes en embajadas fuera de su territorio y registrar apenas 30 solicitudes en 2024, pese a las cifras europeas más altas en años anteriores.
Migración y asilo

Según indica ACNUR, el asilo es la protección que un Estado otorga a personas que están fuera de su país de origen o de residencia habitual frente a una persecución, violencia, daños graves u otras amenazas. Solicitar asilo es un derecho humano reconocido internacionalmente.
Este derecho se encuentra consagrado en la Convención de 1951, que establece que toda persona tiene derecho a solicitar asilo si huye de un conflicto, violencia, persecución u otros eventos graves que la obliguen a abandonar su país.
La diferencia entre un asilado y un migrante es que estos últimos deciden trasladarse por otras razones, como buscar mejores oportunidades de trabajo, educación o reunificación familiar, además de que pueden regresar a su país de origen y continúan bajo la protección de su Estado.
De acuerdo con proyecciones de ACNUR, en 2025 el número total de personas forzadamente desplazadas y apátridas podría alcanzar los 139 millones, si se consideran las proyecciones de refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos y apátridas.
Al respecto, Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, advirtió que los Estados deben redoblar sus esfuerzos para buscar la paz y encontrar soluciones duraderas para quienes se ven obligados a huir de sus hogares, en un escenario global marcado por las guerras prolongadas y un profundo sufrimiento humano.
Presidente de la Fundacion para la democracia


