Ucrania: El debate por crímenes de guerra mantiene en vilo a los organismos internacionales
En pleno desarrollo de diálogos por una negociación de paz, entidades internacionales temen que la búsqueda de una resolución deje impunes las denuncias por maltratos y torturas perpetradas sobre prisioneros de guerra. El conflicto humanitario desatado a partir de la invasión de Rusia a Ucrania sigue siendo materia de preocupación para los organismos internacionales. A […]


En pleno desarrollo de diálogos por una negociación de paz, entidades internacionales temen que la búsqueda de una resolución deje impunes las denuncias por maltratos y torturas perpetradas sobre prisioneros de guerra.
El conflicto humanitario desatado a partir de la invasión de Rusia a Ucrania sigue siendo materia de preocupación para los organismos internacionales. A pesar de los intentos de negociación de paz, la tensión permanece no solo en torno a los despliegues militares que no cesan en torno a los territorios en disputa, sino por las múltiples denuncias por crímenes de guerra sobre civiles y prisioneros ucranianos. Informes sobre maltratos y torturas sobre personas ucranianas han sido divulgados a lo largo del año y presentados ante los organismos internacionales, en el reclamo por proteger la integridad de las poblaciones cautivas de este conflicto.
En la última semana, la organización mundial de derechos humanos Human Rights Watch, se pronunció sobre la situación de los prisioneros de guerra víctimas de agresiones y vejaciones por parte de las fuerzas militares rusas. A través de un comunicado, la entidad indicó que durante su detención los prisioneros fueron blanco de torturas físicas y psicológicas, lo que constituye un crimen de guerra por parte de Rusia.
Esto fue registrado mediante una serie de entrevistas realizadas a una decena de ex detenidos ucranianos que fueron interceptados en 2022. Torturas con descarga eléctrica, simulaciones de ejecución, golpizas reiteradas, son algunas de las diversas acciones de violencia que dijeron haber vivido durante su detención por parte de las fuerzas rusas. A esto se suman agresiones de tipo sexual tales como violaciones, descargas eléctricas sobre genitales, desnudez forzada, entre otras. HRW recordó que Rusia forma parte de los Convenios de Ginebra, donde se pautan los criterios a aplicar sobre los prisioneros de guerra y cómo el trato debe estar sujeto al derecho internacional.
Asimismo, durante el mes de noviembre, desde Amnistía Internacional también habían advertido sobre la importancia de que Rusia compareciera sobre sus violaciones al derecho internacional. En el marco de los procesos de diálogo por la paz mediados por Estados Unidos, Amnistía reclamó que esto no implicara dejar impune los crímenes de guerra ni las rendiciones de cuenta por parte del gobierno ruso. La entidad humanitaria lanzó su advertencia sobre cómo estos procesos de paz no deben sellarse sobre el olvido y la no reparación a víctimas de los constantes ataques a los derechos humanos perpetrados desde el estallido del conflicto en adelante.
En este punto ha coincidido también el Consejo de Europa (Council of Europe), entidad central que nuclea a las organizaciones humanitarias del continente. A principios de este mes, el Consejo lanzó un artículo donde reflexionaba sobre los peligros de lógicas democráticas en términos de los que calificaban como “transaccional”. Es decir, acuerdos de paz vacíos de valores y, en nombre de la diplomacia, sin resguardo por la justicia y la salvaguarda de las vidas humanas en riesgo. Si bien el Consejo remarcaba la necesidad imperante de llegar a una instancia de paz, también advertían que la mayoría de los diálogos se basaban más en criterios de territorio, capacidades militares y recursos económicos, aunque no brindaban respuesta sobre el aspecto de emergencia humanitaria, en especial sobre las poblaciones afectadas.
La escalada de vulneraciones a los DDHH
Entre 2022 y 2024 los reportes sobre torturas han sido constantes por parte de múltiples organismos oficiales de derechos humanos. Entre los factores de mayor vulnerabilidad, se ubica el impacto sobre niños y familias enteras afectadas por los ataques rusos sobre territorio ucraniano. Desde el área de Derechos Humano de la ONU señalaron este año que entre febrero de 2022 y diciembre de 2024 se reportaron las muertes de casi 700 menores de edad y más de 1800 heridos por causa de las acciones ocupación rusa sobre suelo ucraniano. Para diciembre de 2024, se estimó que, por causa del conflicto, más de 700.000 niños se encontraban desplazados de sus regiones debido a los ataques. DDHH de la ONU denunció el caso de unos 200 niños ucranianos desplazados hacia zonas ocupadas y controladas por el gobierno ruso, accionar que constituiría un crimen de guerra.

Violencia sexual y digital
Las diversas formas de torturas y vulneraciones han sido investigadas, registradas y denunciadas tanto por medios de comunicación, organismos internacionales y asociaciones humanitarias. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) emitió un informe en noviembre del año pasado donde ponía el foco sobre las vejaciones de tipo sexuales y digitales hacia prisioneros de guerra ucranianos. Allí cita un documento del gobierno ucraniano donde se contabilizaban más de 300 casos de violencia sexual vinculados al conflicto, cuyas víctimas se dividían entre más de 200 mujeres y unos 114 hombres.
A esto se sumaba el agravante de la violencia digital, manifestada en la divulgación de fotos y videos de grabaciones de estas mismas torturas. Esto impactaba no solo sobre las víctimas directas sino también sobre familiares. Incluso, según el informe, la misma asistencia psicológica a estas víctimas se veía en peligro de violencia digital debido al constante monitoreo y rastreo de la actividad en línea de estas personas.
Presidente de la Fundacion para la democracia


